El expresidente Pedro Castillo asumió plenamente la responsabilidad por los hechos del 7 de diciembre de 2022 y afirmó ante la Sala Penal Especial de la Corte Suprema que Betssy Chávez, Willy Huerta y Aníbal Torres “no han cometido ningún delito”. Durante su alegato final, sostuvo que, si algún día se le encontrara un indicio de corrupción, no solicitaría una pena de cárcel, sino “pena de muerte”.
En su intervención, Castillo relató que, tras el intento fallido de disolución del Congreso, llamó a Chávez y Huerta para asegurarles que él había tomado todas las decisiones y que no debían preocuparse, aunque según dijo nunca recibió respuesta. También mencionó que el 6 de diciembre conversó con Aníbal Torres y Betssy Chávez sobre la posición de las bancadas frente a la posible vacancia.
Como información adicional, indicó que fue alrededor de las 4 de la mañana del día siguiente cuando recibió un mensaje de WhatsApp en el que le confirmaban que el Congreso ya había definido una postura en su contra.